Precio: $11.99

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INMIGRACIÓN…¿Quién tiene la última palabra?

¡Una historia real de sufrimientos y VICTORIA!

Escrito por Silvia S. Sauve

Primera edición

 

Acerca de la autora
Silvia es conocida como una consejera eficaz y dinámica en su fe. Actualmente vive con su esposo en el sur de la Florida. Su pasión es ayudar a las personas a ver “la luz al final del túnel” sin importar las circunstancias que estén atravesando. Su oración es que este libro renueve tus fuerzas y tu esperanza, sabiendo que si Dios lo hizo por ella, también lo puede hacer por ti.

Este libro es para todo inmigrante, para todo aquel que está pensando emigrar; para toda persona que tiene amistades o familiares que están pasando por el proceso de inmigración y en general para todo aquel que ha tenido que dejar su tierra y emprender nuevos rumbos.

¿Cómo saber cuándo hay que buscar nuevos horizontes? ¿Cómo averiguar si se han agotado todos los medios para un mejor futuro, allí donde estás? ¡Preguntas y decisiones difíciles!

Para nadie es fácil tomar esa decisión.

Atravesar el desierto de la transición es algo muy doloroso pues todo es incierto; el temor se hace una emoción demasiado conocida y familiar pues lo experimentas con frecuencia.

Silvia tuvo que dejar familia y todo lo conocido para que su hijita tuviera mejores oportunidades.

Esta historia te va a cautivar si en alguna ocasión has tenido que dejarlo todo en búsqueda de otro destino o si seres queridos se han ido.

En este libro encontraras mucho consuelo para tu situación y sobretodo esperanza sustentada en la fe en Dios

Precio: $10.00

 

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Manual de Entrenamiento en Liberación

Escrito por: Rev. William “Bill” Sudduth

Traducido al Español por Ernest Sauve Jr.

El propósito de este manual es de proveer una guía de liberación que esté firmemente fundada en las enseñanzas de la Biblia, para el uso de iglesias, de escuelas bíblicas y organizaciones misioneras para levantar y ejercer un ministerio de liberación y así traer libertad y sanidad para aquellos que lo necesiten. El ministerio de liberación siempre ha sido controversial y pienso que seguirá siendo así, pero por favor tome nota que una gran parte del ministerio de nuestro Señor se enfocó en el área de liberación y sanidad y esto continuó en la iglesia primitiva. Hoy en día no debe ser diferente.

Para ser claro, yo no creo que un cristiano pueda ser poseído por un demonio. 1 Corintios 6:20 y 1 Corintios 7:23 dicen que, “Por precio fuisteis comprados.” Y todo cristiano, hasta los desobedientes, son de Dios, y no de Satanás. Posesión implica ser dueño o tener control total, y si Dios nos compró, Él es nuestro dueño. Pero sí, creo que un cristiano puede estar oprimido por Satanás y sus demonios. Al decir “oprimido” quiero decir que Satanás por medio de sus demonios puede ejecutar control parcial y directo en cualquier área o areas en la vida de un cristiano. Ahora si usted no está de acuerdo con esta declaración, entonces explíqueme por que tenemos tantos problemas con las potestades demoniacas en nuestras iglesias, hogares y en nuestros matrimonios.
Yo le llamo a este control parcial “anzuelos”, que Satanás o sus demonios pueden jalar en cualquier momento, para causarnos caídas o tropiezos, o simplemente para arruinar nuestro testimonio. Estos anzuelos son cosas como adicciones, lujuria, rencor, rabia, enojo, celos, egoísmo o avaricia. Yo verdaderamente creo que Satanás se contenta al controlar éstas y otras áreas de nuestras vidas para impedir los planes que Dios tiene para nosotros. Hablando sobre estos anzuelos, los comparo o los visualizo como anzuelos de pesca. Nota: un anzuelo puede causar mucho daño si no es removido correctamente; puede causar dolor, serias heridas y cicatrices. Los anzuelos de Satanás no son diferentes a estos. Este “ministerio de liberación” se tiene que hacer por medio de mucho amor, compasión y con integridad.
Juan 13:34 – 35 dice “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.” La decisión de servir en esta área es un acto de amor absoluto y Dios le va a bendecir su obediencia.
¡Dios le bendiga y continúe bendiciendo a otros!
Rev. William “Bill” Sudduth